sábado, 28 de septiembre de 2013

Llamas, Marqués del Almanzora



              En pleno Valle del Almanzora, en la pedanía cantoriana que lleva el nombre de éste, se encuentra la edificación más representativa del neoclásico en la provincia de Almería, no en balde fue declarado Patrimonio Arquitectónico de interés Histórico Artístico. Lástima que el estado deplorable en el que se encuentra el Palacio que perteneció al Marquesado del Almanzora y lleva su nombre, pueda acabar con siglos de cultura.

            Me cuesta creer que, quien ha sido alcalde de Cantoria hasta hace tres meses, el popular Pedro Llamas no tuviera capacidad para rehabilitar lo más urgente, y menos tras saber que recae sobre él una sentencia por falsedad de documento público, donde negaba haber autorizado suministro de luz y agua a una promoción de viviendas construidas sobre suelo no urbanizable, y no denunciar su construcción, sentencia que le inhabilita en firme para cargo público durante 23 meses.

            Quizás Llamas, quien continúa como edil manejando el Área de Presidencia, Obras y Servicios, Agricultura y Pedanías, y cobrando  como si aún fuera primer edil, cree haber heredado el título de Marqués del Almanzora para poder hacer y deshacer al antojo en sus tierras. Puede que el Marqués Llamas cuente con la connivencia de su Partido, el beneplácito de quienes le deban favores, e incluso cuente con la cara tapada de la Justicia, que no parece ver que el exalcalde incumple la sentencia, tras dos meses de la misma; así no debe extrañar que la ciudadanía desconfíe de nuestras instituciones democráticas, de la separación de poderes y de la Justicia como veladora del cumplimiento legislativo.

            Todo se derrumba en este último año, como el Palacio del Almanzora, no miremos también nosotros para otro lado ni nos tapemos la cara, pues nos jugamos mucho.

domingo, 15 de septiembre de 2013

SIEMPRE (16-11-00)




Cuando te busco y te encuentro,

cuando miro en tus adentros,

cuando sin ti me pierdo,

cuando nos acurrucamos en invierno,

cuando contigo me siento eterno,

cuando suspiras en tus sueños,

cuando te mojas el cabello,

cuando permaneces en silencio,

cuando me cuidas con empeño,

cuando reñimos y desespero,

cuando me haces grande aún siendo pequeño,

cuando me dices te quiero,

cuando apenas rompes el silencio,

cuando nos miramos al tiempo,

...

cuando tu y yo no estemos.

sábado, 14 de septiembre de 2013

De vuelta al cuidado, crianza y dependencia



          Tras la Guerra Civil, en la concentración femenina que se celebró en Medina del Campo, Pilar Primo de Rivera le presentó a Franco las secciones femeninas que durante la guerra acudieron allí donde les reclamaron; el dictador contestó “Ahora os queda formar a las niñas y mujeres españolas, ya que la única misión que tienen asignada en la tarea de la Patria es el hogar”, parece que el Gobierno de Rajoy ha retomado con gran ímpetu esta consigna.
           
Me preocupan las casi dos millones y medio de mujeres desempleadas registradas; la reforma laboral del PP las hace más vulnerables, con pérdida de derechos laborales, dificultad en la conciliación familiar, y bajada en las políticas activas de empleo de las que eran muy beneficiarias.

En esto ha contribuido el desmantelamiento del Estado de Bienestar con los continuos recortes de Rajoy, sectores en los que tenían más presencia las mujeres, la supresión de bonificaciones a la contratación, o la paralización de la ley de dependencia perdiendo empleo en centros de día, residencias, teleasistencia,…, así como aquellas que vuelven a ser cuidadoras solitarias de familiares dependientes.

Además juegan con sus vidas, ya son testimoniales las campañas de sensibilización y prevención, quieren excluir de las estadísticas los casos de amenazas, insultos o maltrato psicológico; se les despoja de su derecho a decidir en la maternidad, y la Reforma Local ahonda en la desigualdad al hurtar a los pequeños ayuntamientos servicios como los centros de atención a la mujer.

           Así se entiende el revuelo ante la proclamación de una Presidenta en la Junta de Andalucía, seguro que les gustaría que se dedicase exclusivamente al cuidado, la crianza y la dependencia en casa, y de paso que jurase por Dios y por la Patria.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Dependientes: demasiado esfuerzo para el Alcalde




           
            Decía Platón que “la vejez tiene un gran sentido de sosiego y libertad”, pero hay quienes se empeñan en que el sosiego se consiga a base de pastillas copagadas, y la libertad sea maltrecha e imposible de disfrutar por una mala calidad de vida.

Con el leitmotiv de ajustar el gasto público, el PP arremete contra los más débiles, y se ensaña con quienes menos lo merecen, nuestros mayores y, por ende, con las mujeres, quienes suelen cuidar de ellos. No sólo les bajan sus ínfimas pensiones, les imponen copago farmacéutico o les aumentan la presión fiscal, también les recortan el presupuesto que el Estado da a ayuntamientos para la ayuda a domicilio a través del Plan Concertado, pues son quienes más se acogen a él.

Como Rajoy no cumple con sus obligaciones por sus brutales recortes en políticas sociales, el 33 % de las ayudas, el alcalde de Almería ha paralizado nuevas incorporaciones, y ha traspasado a algunos usuarios a la Ley de Dependencia, que paga íntegramente la Junta de Andalucía.

            Por ello, las trabajadoras de la empresa encargada de dar este servicio en la capital protagonizaron un momento tenso en el último pleno ordinario, pues peligran sus puestos de trabajo y salarios, a lo que el PSOE quiso dar remedio hace varios años con una moción que no prosperó. La situación, que repercute en un peor servicio al usuario, se le ha desbordado al alcalde por su incapacidad negociadora, por no reunirse con las trabajadoras, por su desidia para encarar cualquier cuestión en la ciudad, sin atajar los problemas, e impone su mayoría absoluta favoreciendo una ciudad deshumanizada; qué razón tiene la sabiduría popular: “No hay atajo sin trabajo”, claro que para ello, Rodríguez Comendador y su equipo debería hacer demasiado esfuerzo.